CRÓNICAS ILEGALES 27: Neurosis compulsiva... By Gino Winter
CRÓNICAS ILEGALES 27: Neurosis Compulsiva...
By Gino Winter
Estaba en mi nuevo barrio, City of Doral, leyendo una interesante ponencia en Power Point sobre la revolución económico-capitalista en mi Perú, cuando empezó mi malestar. Si bien los números eran enteramente favorables a mi país y el informe estaba escrito en una forma clara, concisa y entretenida, los efectos especiales que adornaban las letras me atacaban el hígado cual pan con huevo del Estadio Nacional, con su cebolla, su ketchup y su chocolate caliente en vaso: Las letras empezaron a aparecer de una en una, tipo lluvia, metralla, otra vez tipo persiana, barajada de naipes, puntada de zapatero, etc. hasta terminar con el último párrafo girando para atrás y para adelante varios segundos mientras yo movía la cabeza como ombligista rumbera para poder leerlo. Me demoré como una hora en leer lo que normalmente tomaría diez minutos. Y todo por que el salvaje que confeccionó el Power Point sacó a relucir su complejo de Lucas-Spielberg y llenó la presentación de trucos de lo más estúpidos, como si estuviera escribiendo para retrazados mentales o para periodistas de espectáculos, sin el menor respeto para quienes leemos rápido. La próxima vez bajaré el archivo a mi disco duro y le sacaré todas las mariconadas antes de empezar a leerlo... Estaba en un de las mesas de la biblioteca pública, tratando de recuperar mi buen humor y escribir algo al menos simpático, cuando el imbécil de mi derecha empezó a hacer temblar una de sus piernas. Y claro, como en este país todos los muebles parecen de escenografía de telenovela, mi teclado y hasta mi silla reproducían el impacto de ese temblor anormal y enfermiso con el que algunos atorrantes se entretienen mientras se concentran, jodiéndole la vida a cuanto cristiano, musulmán, judío y hasta budista zen, que tenga la mala suerte de estar cerca y conectado de alguna manera a su entorno. Qué costumbre para más idiota, qué pensará esta gente? Les picará algo en algún recóndito lugar de su anatomía, por decir en la nies o en el rincón de las ánimas? Están peor que menopáusicas de vejiga rápida y esfínter flojo...Por qué no los decapitamos de una vez o aunque sea les cortamos una pata?...
Me fui al cine del Dolphin Mall (Lindo y ultramoderno cine con olor a pezuña) a ver The Bourne Ultimatum, tercera entrega sobre Jason Bourne, el extraordinario personaje de Robert Ludlum. Apenas empezó el filme, sentí que mi asiento se movía, dos patazas número cincuenta y cuatro empujaban toda la fila. Me acerqué y le dije "escuse me, have you got any brother or are you the unique imbecile asshole of your family?" , como diría Pepe Biondi pero en Inglés. Felizmente no me escuchó bien el negro, porque medía como dos metros cuando se paró y en el hipotético caso de que le gane peleando a esa media tonelada de brea, me iba a tardar por lo menos cuatro dias y medio en noquearlo...
Por precaución me fui a otra fila, sólo para encontrar a otro anormal masticando sweet pop-corn con la boca abierta, haciendo más ruidos que una matraca descentrada. Y más allá un cubano alharaquiento, que debía de llamarse Franklin, por que tenía complejo de traductor. Le iba traduciendo la pelicula línea por línea a su paisano, en Español, casi en voz alta, y encima parece que su inglés no era muy bueno o le estaba contando otra película el muy animal. Terminé en la primera fila, tan cerca de la pantalla que al final mi nombre salió en el reparto...
Bajé a Borders, librería casi tan buena como Barnes & Noble, con el fin de revisar el best seller
"The weight loss cure" de Kevin Trudeau, así que me acomodé en una mesita con mi cafecito latte ice a leer, sólo para escuchar las notas musicales del semoviente que estaba sorviendo su café como una aspiradora de desagües, acompañado por un tipo que en su tierra quizás sería cacique o médico brujo, que leía susurrando, como rezando el muy tetudo, me hacía recordar al Huachano, no a mi compadre Koechlin, sino al curandero ese que le para rezando a la selección de fútbol desde hace veinte años y cada vez juegan peor los infelices. Hace más de dos décadas que estoy haciéndole barra a Alemania y a Italia porque estos metro-afeminados no van al mundial... Salí al parking lot y otro marciano había estacionado su camioneta bloqueándome la salida, maldita sea, es que hoy se les ocurrió salir a todos los anormales juntos a hacer demostraciones gratis? Me fui a casa, me acomodé en el sofá y puse en la tele Cadena Sur, para ponerme un poco al día con los acontecimientos de mi Choliwood querido, pero como estos tarados no son capaces de contratar un ingeniero de sonido competente, tenía que estar bajando y subiendo el volumen del audio cada vez que entraban o salían de comerciales. Qué mortificante y encima se me habían agotado las baterías del control remoto y tenía que hacerlo a la antigua... Empecé a hacerle cariño al perro, animal de costumbres más distinguidas que todos los rumiantes que se me cruzaron hoy. Movió su colita mientras soltaba una retreta de metano sulfuroso, en agradecimiento a algún mascalzone por haberle dado las sobras del banquete del día anterior en vez de la porquería balanceada en lata que acostumbra comer...
G. Bitter
By Gino Winter
Estaba en mi nuevo barrio, City of Doral, leyendo una interesante ponencia en Power Point sobre la revolución económico-capitalista en mi Perú, cuando empezó mi malestar. Si bien los números eran enteramente favorables a mi país y el informe estaba escrito en una forma clara, concisa y entretenida, los efectos especiales que adornaban las letras me atacaban el hígado cual pan con huevo del Estadio Nacional, con su cebolla, su ketchup y su chocolate caliente en vaso: Las letras empezaron a aparecer de una en una, tipo lluvia, metralla, otra vez tipo persiana, barajada de naipes, puntada de zapatero, etc. hasta terminar con el último párrafo girando para atrás y para adelante varios segundos mientras yo movía la cabeza como ombligista rumbera para poder leerlo. Me demoré como una hora en leer lo que normalmente tomaría diez minutos. Y todo por que el salvaje que confeccionó el Power Point sacó a relucir su complejo de Lucas-Spielberg y llenó la presentación de trucos de lo más estúpidos, como si estuviera escribiendo para retrazados mentales o para periodistas de espectáculos, sin el menor respeto para quienes leemos rápido. La próxima vez bajaré el archivo a mi disco duro y le sacaré todas las mariconadas antes de empezar a leerlo... Estaba en un de las mesas de la biblioteca pública, tratando de recuperar mi buen humor y escribir algo al menos simpático, cuando el imbécil de mi derecha empezó a hacer temblar una de sus piernas. Y claro, como en este país todos los muebles parecen de escenografía de telenovela, mi teclado y hasta mi silla reproducían el impacto de ese temblor anormal y enfermiso con el que algunos atorrantes se entretienen mientras se concentran, jodiéndole la vida a cuanto cristiano, musulmán, judío y hasta budista zen, que tenga la mala suerte de estar cerca y conectado de alguna manera a su entorno. Qué costumbre para más idiota, qué pensará esta gente? Les picará algo en algún recóndito lugar de su anatomía, por decir en la nies o en el rincón de las ánimas? Están peor que menopáusicas de vejiga rápida y esfínter flojo...Por qué no los decapitamos de una vez o aunque sea les cortamos una pata?...
Me fui al cine del Dolphin Mall (Lindo y ultramoderno cine con olor a pezuña) a ver The Bourne Ultimatum, tercera entrega sobre Jason Bourne, el extraordinario personaje de Robert Ludlum. Apenas empezó el filme, sentí que mi asiento se movía, dos patazas número cincuenta y cuatro empujaban toda la fila. Me acerqué y le dije "escuse me, have you got any brother or are you the unique imbecile asshole of your family?" , como diría Pepe Biondi pero en Inglés. Felizmente no me escuchó bien el negro, porque medía como dos metros cuando se paró y en el hipotético caso de que le gane peleando a esa media tonelada de brea, me iba a tardar por lo menos cuatro dias y medio en noquearlo...
Por precaución me fui a otra fila, sólo para encontrar a otro anormal masticando sweet pop-corn con la boca abierta, haciendo más ruidos que una matraca descentrada. Y más allá un cubano alharaquiento, que debía de llamarse Franklin, por que tenía complejo de traductor. Le iba traduciendo la pelicula línea por línea a su paisano, en Español, casi en voz alta, y encima parece que su inglés no era muy bueno o le estaba contando otra película el muy animal. Terminé en la primera fila, tan cerca de la pantalla que al final mi nombre salió en el reparto...
Bajé a Borders, librería casi tan buena como Barnes & Noble, con el fin de revisar el best seller
"The weight loss cure" de Kevin Trudeau, así que me acomodé en una mesita con mi cafecito latte ice a leer, sólo para escuchar las notas musicales del semoviente que estaba sorviendo su café como una aspiradora de desagües, acompañado por un tipo que en su tierra quizás sería cacique o médico brujo, que leía susurrando, como rezando el muy tetudo, me hacía recordar al Huachano, no a mi compadre Koechlin, sino al curandero ese que le para rezando a la selección de fútbol desde hace veinte años y cada vez juegan peor los infelices. Hace más de dos décadas que estoy haciéndole barra a Alemania y a Italia porque estos metro-afeminados no van al mundial... Salí al parking lot y otro marciano había estacionado su camioneta bloqueándome la salida, maldita sea, es que hoy se les ocurrió salir a todos los anormales juntos a hacer demostraciones gratis? Me fui a casa, me acomodé en el sofá y puse en la tele Cadena Sur, para ponerme un poco al día con los acontecimientos de mi Choliwood querido, pero como estos tarados no son capaces de contratar un ingeniero de sonido competente, tenía que estar bajando y subiendo el volumen del audio cada vez que entraban o salían de comerciales. Qué mortificante y encima se me habían agotado las baterías del control remoto y tenía que hacerlo a la antigua... Empecé a hacerle cariño al perro, animal de costumbres más distinguidas que todos los rumiantes que se me cruzaron hoy. Movió su colita mientras soltaba una retreta de metano sulfuroso, en agradecimiento a algún mascalzone por haberle dado las sobras del banquete del día anterior en vez de la porquería balanceada en lata que acostumbra comer...
G. Bitter
Copy rigths FII UNMSM 2007
The Latinreporter USA
If you want an english vertion of this article, please contact an official translator in your country.


3 comentarios:
Jijijijijiji
Me encantó la anécdota!!!! Cuantas veces hemos tenido días parecidos en los que hubiera sido mejor quedarse en la cama!!!!!
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ATENCIÓN!!!!!!!!!
Se prorroga un mes más el término del CONCURSO FOTOGRÁFICO de GLOBA Diversidad. Ahora hay tiempo para enviar las fotos hasta el 31 de octubre.
ORGULLOSOS EN NUESTRA DIVERSIDAD (Gritemos en el silencio de una imagen la postal de nuestra vida) es un certamen de fotografía destinado a confeccionar el Calendario de la Diversidad 2008. Las fotos participantes deberán reflejar algún aspecto de la temática LGTB (Lesbianas, Gays, Trans y Bisexuales) o bien contener un mensaje que tienda a desalentar actitudes homofóbicas, lesbofóbicas o transfóbicas.
ESPERAMOS LA PARTICIPACIÓN DE TODAS Y TODOS!!!!!!
Pueden encontrar las bases en nuestra página web:
www.globadiversidad.blogspot.com
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wow como que no fué un buen día!!! Menos mal que hasta de las malas cosas escribes buenísimo!!!
Saludos!!
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