miércoles, marzo 29, 2006

CRÓNICAS ILEGALES 16: El viejo truco de la Inversión Hipotecaria


CRÓNICAS ILEGALES 16: El viejo truco de la Inversión Hipotecaria.
By Gino Winter

La mayoría de latinos decentes en USA (y también de gringos, creo) creen que por haber comprado una casa mediante un préstamo hipotecario a treinta años, ya hicieron la gran inversión de su vida. Comentan con orgullo sobre su gran adquisición; al fin poseen un ''activo'' que les da un fuerte respaldo financiero y que además, como la casa ha subido de valor luego de la compra, han ''ganado'' un montón de dólares por lo cual han podido lograr, con gran esfuerzo y sólo por que ellos son personas muy especiales (Dawn Syndrome?), una segunda hipoteca con cuyo préstamo han consolidado todas sus tarjetas de crédito haciendo ''el gran negocio de su vida''. Las tarjetas les quedaron limpias y listas para endeudarlos de nuevo en la primera ''venta de ofertas'' donde acudirán ''para ahorrar plata''.
Como dijo el famoso analista británico, Jack ''El Destripador'': ''Vayamos por partes...''
Lamento informar que una inversión es un bien o propiedad que te genera ingresos netos; pueden ser acciones, bonos, comodities, certificados de depósito o propiedades realengas en alquiler (propias sin hipotecar) o lo que sea que genere rentas netas. Tu casita hipotecada no te genera más que gastos y dolores de cabeza y tendrás que trabajar treina años para pagarlos: cuota del crédito hipotecario, impuestos a la propiedad o patrimonio, impuestos municipales, seguros, luz, agua, guardianía, jardinería, etc.
Yo, de economía sé tanto como Alan García, su asesor Carbonetto y sus ministros fusibles (Saberbein, Bazán, Alva, etc) pero entiendo que ingresos son los billetes que entran a mi billetera y a mis cuentas y gastos o esgresos son los que salen de ellas. Si de parte de mi casita no está entrando nada y más bien está saliendo todo, entonces... qué inversión para bizarra (coxuda). No os parece?
La sonrisa candelejona de oreja a oreja con la que comentabas que ''has ganado'' cincuenta mil dólares por que tu propiedad ''se revalorizó'', pasará a ser una mueca de payaso triste cuando te enteres que sólo se gana en una inversión cuando se ''realiza'' o sea en el momento en que se vende o se hace líquida (se convierte en dinero). Y si tu propiedad subió y la vendes para hacer efectiva tu ganancia, pues fíjate lenteja que las otras propiedades también deben haber subido y para seguir en tu línea tendrás que aplicar tu ganancia para comprar una similar, lo cual te puede salir mucho más caro por los gastos de la transacción y tu ''ganancia'' se convertirá en cochina pérdida.
Claro que también puedes mudarte a una casa más chica y así te quedará un remanente en efectivo que te volverá a dibujar la misma sonrisa cacasena al creer que ahora sí ganaste. Me apena informarte que tampoco has ganado nada, sólo has cambiado espacio y comodidad por un poco de dinero y eso mi estimado no es ganancia, es simple trueque.
Ahora bien, podrías irte a terrenos más remotos y menos elegantes y comprar una casa de igual tamaño pero más barata, con lo cual habrás vuelto a hacer un trueque, esta vez comodidad, esclusividad y tranquilidad por un poco de dólares que te servirán para pagar la gasolina que gastarás en exceso pues lo más seguro es que tu trabajo y los lugares decentes de estudio y esparcimiento, te queden ahora por el cooler del mundo. Además perderás horas de trabajo manejando desde tu nueva locación y ni reclamarle al estado... A llorar al río.
Dirás que la casa será tuya la cabo de treinta años y podrás venderla y hacer con tu plata lo que te de la gana... claro, pero estarás tan viejo que quizás ya ni te acuerdes para qué miércoles querías tener plata y además habrás pagado al banco mucho más del doble de lo que te costó la propiedad (para los bancos sí que es una inversión), que después de treinta años ya estará tan vieja y deteriorada que con suerte valdrá sólo como terreno... Me dirás que quizá su ubicación se vuelva estratégica y te den un cerro de plata por el terreno ... pero, sinceramente, ¿a cuántos suertudos hijos de su madre les pasa eso?
Pero como tú eres Alberto (advertido, vivo), entonces comprarás la casa mediante un crédito para alquilarla y que otro que te la pague. Entonces trata de encontrar a uno más idiota que tú, para que te pague por alquiler un monto mayor a la cuota de la hipoteca, más la provisión para los gastos e impuestos en que incurrirás, las reparaciones (nadie cuida la casa como el dueño) el lucro cesante por los periodos no alquilados (son trienta años, aún cuando no cobras tienes que pagar la hipoteca) y todos los reclamos y hasta juicios en que te verás envuelto como landlord o arrendador (y, si lo encuentras, encima te vas al infierno por abusivo). Una gran amiga de New Jersey, luego de sufrir un shock nervioso por el estrés de pelear con tanto inquilino sinvergüenza, decidió vender los cuatro departamentos que había adquirido por este medio. Lo hizo muy bien, pero su botton line no logró ni el azul ralo. O sea que la pobre se avinagró el hígado, sufriendo durante años, prácticamente gratis.
La del estribo: Olvídate de ese treinta por ciento que ahorras como escudo fiscal (deducciones impositivas tributarias) ya que tendrás que pagar ese otro setenta por ciento que no tendrías que pagar si no hubieras incurrido en el crédito... Como la gran mujer que te ayuda a solucionar los problemas que no hubieras tenido de no haberte casado con ella.
La mayoría de web-ertos, incluyendo a profesionales de las finanzas y advenedizos como yo, se matan estudiando años para conseguir un buen trabajo que les permita hipotecarse de por vida con el fin de mantener un alto estatus escenográfico y, bailando la misma coreografía, ingresan a lo que el hawaiano Robert T. Kiyosaki (educador de millonarios y millonario inversor) llama The Rat Race o la ''Carrera de la Rata''. En su famoso libro Rich Dad, Poor Dad (Padre Rico, Padre Pobre), Kiyosaki explica cómo hasta la gente que gana mucho dinero termina quebrada porque toda su vida compraron ''activos'' e ''inversiones'' que les absorvían todos los ingresos, mientras que los millonarios se la pasan adquiriendo bienes que les generan rentas y sólo cuando dichas rentas cubren en exceso y con seguridad los costos de la casa o del servicio de la hipoteca, recién se animan a comprarla, dejando ''que se pague sola''.
Lo que más me molesta de Kiyosaki es que no lo conocí hace veinte años, cuando entré al Rat Race y recién lo hice ahora, que logré salir... pero quebrado.
Por último, no hay que ser ingenuos (Alan dixit), las propiedades no pueden subir de precio per omnia secula seculorum. En periodos largos, normalmente los terrenos se revalúan y las construcciones se deprecian. La revaluación se puede volver especulativa y terminar en una montruosa sobrevaluación. Sinó pregúntenle a nuestros amigos japoneses qué les pasó el dos de Julio del noventaisiete... o más cerca, lo que les pasó a los argentinos en el 2001...
Recordemos escenas como ésta:
_ Chéee...¿Le vendiste al japonesito ese, el departamentucho infame por el cual vos querías tres millones de dólares?
_ Por supuesto, qué creés, me pagó con dos taxis Toyota usados de millón y medio cada uno...
G. Trump
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jueves, marzo 23, 2006

CRÓNICAS ILEGALES 15: Manejar en USA es una vaina...


CRÓNICAS ILEGALES 15: Manejar en USA es una vaina…
By Gino Winter
Por fin encuentro en USA una ciudad en donde se maneja como en mi querida Lima: Acá, en Las Vegas, Nevada.
Sin llegar a los extremos de nuestra reconocida imprudencia temeraria, los lasveguianos (Las Vegians) por lo menos tienen el simpático gesto limeño de acelerar y meterte el carro apenas les haces la señal de que piensas doblar o cambiar de carril por su lado. También tienen el gesto natural y humano de saltarse algunas tontas señales y no dejarse dominar por esa estúpida maquinita con luces de tres colores a la cual la mayoría de usanos le rinden pleitesía...
Un italo-americano me explicaba que, así como en Lima, en Roma La Eterna, Verde significa pase. Ambar: pase rápido y Rojo: si puede pase. Una tía americana-nacida-en-Perú, en plena efervescencia de sus años difíciles, me indicaba que las velocidades de los letreros son las mínimas y que debía manejar por lo menos 10 mph por encima. Me hizo recordar la Ley de Interpretación Auténtica, de Martha Chávez o a la Hermeneútica aprista, del loco Melgar.
Cómo les gusta a los gringos poner señales, avisos, letreros, advertencias y similares, ya parece que lo hicieran por joder... Es una vaina, acá no se puede manejar disfrutando de buena música o pensando en el ser amado... hay que estar más atento que un buho chancón, leyendo la infinidad de avisos que estos hijos de la Secesión gozan poniendo a lo largo de todas las pistas y con especial ensañamiento en las salidas de los peajes, puentes y túneles, donde la cosa es más divertida.
Muchos dirán que así es más civilizado y que las señales ayudan a mantener el orden del tránsito y la seguridad de las personas, claro, pero estos compadres ya exageran: Acá se puede doblar a la derecha con cierto cuidado a pesar de la luz roja, pero muchas veces vas a hacerlo y te encuentras con un letrerito que dice "No doblar a la derecha en rojo, de lunes a viernes de 6 am. a 4 pm., los sabados hasta las 6 pm y los domingos después de las 10 pm." ¿?
Si eres cacerito de la ruta ya no hay problema porque al final te acostumbras, pero imagínate pasar por la bendita esquina por primera vez y tratar de leer en décimas de segundo el cartelito que encima está rodeado de otros similares que rezan "Máxima 35 mph","No hacer disturbios", "No arrojar basura", "Calle de una via", "Bienvenido al Boro del Pueblo", " No doble a la izquierda", "Ajústese el cinturon, es la ley", "No telefonos celulares", "No ponga letreros", etc., así, todos juntos como en un mosaico pompeyano. Si vieran a todos los recién llegados tratando de leer aunque sea la mitad, sudando y con cara de ratón perseguido, mientras que los cancheros les rompen los oidos con el claxon para que se apuren... es desesperante... y luego te decides a doblar y cuando vas a agarrar viada te encuentras con letreros intermitentes de "zona escolar 15 millas por hora" , no entiendo, el código de leyes de tránsito dice que en zona escolar puedes manejar hasta 25 millas por hora, pero cada colegio pone su tarifa... lo mismo en las High Ways, se deberia ir a 70 mph pero la mayoria está a 55 y ninguna pasa de 65. Para que miércoles nos hacen leer el manual de tránsito si después van a hacer lo que les da la gana? No hay derecho joven...
La vez pasada, en New Jersey, tenía que doblar a la izquierda en Plaintfield y la avenida tenía más de 20 letreros consecutivos, uno por esquina, que prohibian hacerlo, me metí a un grifo para sacarles la vuelta y el bendito grifo también tenía letreros!!! ni eché gasolina ni pude doblar...tuve que hacer un rodeo más largo que mameluco de culebra, para poder pasar al lado opuesto de la pista, no pués... casi me meo en el asiento... y el carro ni era mío, sino de mi amigo, el camello Kehmal, hijo del gastroenterólogo Dr. H. C. Kaghan de Manhattan (Acá pronuncian "Maahrann" o algo así).

A propósito, para ir a Brooklyn tienes que cruzar túneles, puentes y pagar "Tolls" o sea peajes, como si pasaras por una comision del Gobierno Peruano saludando a cada politico para hacer tu trámite... Sale cara la cosa, a 4 cocos promedio por puente y 25 dólares la hora de estacionamiento en Manhattan.
Y casi todas las principales avenidas, calles y carreteras, se comunican por orejas y si tomas la equivocada te pierdes como Hansel y Gretel o como Toledo en el gobierno y tienes que tener un plano a la mano porque a veces no hay gente a quien preguntar. Mejor dicho o no hay nadie o no hay gente, sino una especie de marcianos que no tienen la menor idea de cómo articular un mensaje más o menos claro que te indique donde estás, porque a veces ni eso saben, a pesar de que viven alli y de que a veces están sobrios ... Y son de todos los colores, asi que déjense de maletear a los negros.
Una tarde, en Coconut Grove, Miami, iba a doblar a la izquierda, para lo cual pensé meterme al respectivo carril (lane) en donde una vez que entras o doblas o doblas, no hay "tu tía", ni "mi papá bombero" ni "mi tio paracaidista"... Pero ipso pucho me arrepentí y seguí mi camino con el fin de doblar, más convenientemente, en la siguiente intersección. Apenas toqué la línea, pero inmediatamente sentí la sirena de un policia en moto más terco que Oblitas (Choloterco). Sacó su block y me quería poner tres multas el desgraciado, así...por cuarto de docena...al final tuve que darle las gracias en Inglés por ponerme sólo una de 150 georges y de pasadita preguntarle en Italiano por la salud de su señora madre y pedirle encarecidamente que le diera mis más fervorosos saludos a ella y a su dulce abuelita.
Para los palomillas de ventana que no lo sabían, a los dólares les dicen cocos por que en cada billete de One Dollar está la figura del presidente George (Jorge-Coco) Washington.
A ver si recuerdan esta historia de tránsito: Una mañana, un policía dormitaba sobre su moto tras un letrero de la autopista, cuando de pronto lo remeció el ruido de un carrito rojo descapotable que pasaba cueteado a más de cien millas por hora. El tombo arrancó e inició la persecución del carrito que, en vez de frenar, incrementaba cada vez más su velocidad. Al aproximarse una curva cerrada, el tochi pensó que ya lo había atrapado, pero el carrito siguió de frente rompiendo la barda y cayendo hacia el precipicio y por más que el esbirro frenó también se fue para abajo. Al despertar el patuto, se arrastró con sus piernas fracturadas y con la pistola en la mano apuntó al conductor del carrito y le pidió su licencia de conducir y los papeles del coche. El conductor, malherido, respondió: ¨Mi licencia de conducir puedes sacarla de mi bolsillo izquierdo...pero los papeles del coche vas a tener que pedírselos al dueño de la Montaña Rusa...¨
Gino Nonone
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