CRÓNICAS ILEGALES 16: El viejo truco de la Inversión Hipotecaria
CRÓNICAS ILEGALES 16: El viejo truco de la Inversión Hipotecaria.
By Gino Winter
La mayoría de latinos decentes en USA (y también de gringos, creo) creen que por haber comprado una casa mediante un préstamo hipotecario a treinta años, ya hicieron la gran inversión de su vida. Comentan con orgullo sobre su gran adquisición; al fin poseen un ''activo'' que les da un fuerte respaldo financiero y que además, como la casa ha subido de valor luego de la compra, han ''ganado'' un montón de dólares por lo cual han podido lograr, con gran esfuerzo y sólo por que ellos son personas muy especiales (Dawn Syndrome?), una segunda hipoteca con cuyo préstamo han consolidado todas sus tarjetas de crédito haciendo ''el gran negocio de su vida''. Las tarjetas les quedaron limpias y listas para endeudarlos de nuevo en la primera ''venta de ofertas'' donde acudirán ''para ahorrar plata''.
Como dijo el famoso analista británico, Jack ''El Destripador'': ''Vayamos por partes...''
Lamento informar que una inversión es un bien o propiedad que te genera ingresos netos; pueden ser acciones, bonos, comodities, certificados de depósito o propiedades realengas en alquiler (propias sin hipotecar) o lo que sea que genere rentas netas. Tu casita hipotecada no te genera más que gastos y dolores de cabeza y tendrás que trabajar treina años para pagarlos: cuota del crédito hipotecario, impuestos a la propiedad o patrimonio, impuestos municipales, seguros, luz, agua, guardianía, jardinería, etc.
Yo, de economía sé tanto como Alan García, su asesor Carbonetto y sus ministros fusibles (Saberbein, Bazán, Alva, etc) pero entiendo que ingresos son los billetes que entran a mi billetera y a mis cuentas y gastos o esgresos son los que salen de ellas. Si de parte de mi casita no está entrando nada y más bien está saliendo todo, entonces... qué inversión para bizarra (coxuda). No os parece?
La sonrisa candelejona de oreja a oreja con la que comentabas que ''has ganado'' cincuenta mil dólares por que tu propiedad ''se revalorizó'', pasará a ser una mueca de payaso triste cuando te enteres que sólo se gana en una inversión cuando se ''realiza'' o sea en el momento en que se vende o se hace líquida (se convierte en dinero). Y si tu propiedad subió y la vendes para hacer efectiva tu ganancia, pues fíjate lenteja que las otras propiedades también deben haber subido y para seguir en tu línea tendrás que aplicar tu ganancia para comprar una similar, lo cual te puede salir mucho más caro por los gastos de la transacción y tu ''ganancia'' se convertirá en cochina pérdida.
Claro que también puedes mudarte a una casa más chica y así te quedará un remanente en efectivo que te volverá a dibujar la misma sonrisa cacasena al creer que ahora sí ganaste. Me apena informarte que tampoco has ganado nada, sólo has cambiado espacio y comodidad por un poco de dinero y eso mi estimado no es ganancia, es simple trueque.
Ahora bien, podrías irte a terrenos más remotos y menos elegantes y comprar una casa de igual tamaño pero más barata, con lo cual habrás vuelto a hacer un trueque, esta vez comodidad, esclusividad y tranquilidad por un poco de dólares que te servirán para pagar la gasolina que gastarás en exceso pues lo más seguro es que tu trabajo y los lugares decentes de estudio y esparcimiento, te queden ahora por el cooler del mundo. Además perderás horas de trabajo manejando desde tu nueva locación y ni reclamarle al estado... A llorar al río.
Dirás que la casa será tuya la cabo de treinta años y podrás venderla y hacer con tu plata lo que te de la gana... claro, pero estarás tan viejo que quizás ya ni te acuerdes para qué miércoles querías tener plata y además habrás pagado al banco mucho más del doble de lo que te costó la propiedad (para los bancos sí que es una inversión), que después de treinta años ya estará tan vieja y deteriorada que con suerte valdrá sólo como terreno... Me dirás que quizá su ubicación se vuelva estratégica y te den un cerro de plata por el terreno ... pero, sinceramente, ¿a cuántos suertudos hijos de su madre les pasa eso?
Pero como tú eres Alberto (advertido, vivo), entonces comprarás la casa mediante un crédito para alquilarla y que otro que te la pague. Entonces trata de encontrar a uno más idiota que tú, para que te pague por alquiler un monto mayor a la cuota de la hipoteca, más la provisión para los gastos e impuestos en que incurrirás, las reparaciones (nadie cuida la casa como el dueño) el lucro cesante por los periodos no alquilados (son trienta años, aún cuando no cobras tienes que pagar la hipoteca) y todos los reclamos y hasta juicios en que te verás envuelto como landlord o arrendador (y, si lo encuentras, encima te vas al infierno por abusivo). Una gran amiga de New Jersey, luego de sufrir un shock nervioso por el estrés de pelear con tanto inquilino sinvergüenza, decidió vender los cuatro departamentos que había adquirido por este medio. Lo hizo muy bien, pero su botton line no logró ni el azul ralo. O sea que la pobre se avinagró el hígado, sufriendo durante años, prácticamente gratis.
La del estribo: Olvídate de ese treinta por ciento que ahorras como escudo fiscal (deducciones impositivas tributarias) ya que tendrás que pagar ese otro setenta por ciento que no tendrías que pagar si no hubieras incurrido en el crédito... Como la gran mujer que te ayuda a solucionar los problemas que no hubieras tenido de no haberte casado con ella.
La mayoría de web-ertos, incluyendo a profesionales de las finanzas y advenedizos como yo, se matan estudiando años para conseguir un buen trabajo que les permita hipotecarse de por vida con el fin de mantener un alto estatus escenográfico y, bailando la misma coreografía, ingresan a lo que el hawaiano Robert T. Kiyosaki (educador de millonarios y millonario inversor) llama The Rat Race o la ''Carrera de la Rata''. En su famoso libro Rich Dad, Poor Dad (Padre Rico, Padre Pobre), Kiyosaki explica cómo hasta la gente que gana mucho dinero termina quebrada porque toda su vida compraron ''activos'' e ''inversiones'' que les absorvían todos los ingresos, mientras que los millonarios se la pasan adquiriendo bienes que les generan rentas y sólo cuando dichas rentas cubren en exceso y con seguridad los costos de la casa o del servicio de la hipoteca, recién se animan a comprarla, dejando ''que se pague sola''.
Lo que más me molesta de Kiyosaki es que no lo conocí hace veinte años, cuando entré al Rat Race y recién lo hice ahora, que logré salir... pero quebrado.
Por último, no hay que ser ingenuos (Alan dixit), las propiedades no pueden subir de precio per omnia secula seculorum. En periodos largos, normalmente los terrenos se revalúan y las construcciones se deprecian. La revaluación se puede volver especulativa y terminar en una montruosa sobrevaluación. Sinó pregúntenle a nuestros amigos japoneses qué les pasó el dos de Julio del noventaisiete... o más cerca, lo que les pasó a los argentinos en el 2001...
Recordemos escenas como ésta:
_ Chéee...¿Le vendiste al japonesito ese, el departamentucho infame por el cual vos querías tres millones de dólares?
_ Por supuesto, qué creés, me pagó con dos taxis Toyota usados de millón y medio cada uno...
G. Trump
Copy rights "Las Vegas Tribune" Las Vegas, Nevada - USA
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By Gino Winter
La mayoría de latinos decentes en USA (y también de gringos, creo) creen que por haber comprado una casa mediante un préstamo hipotecario a treinta años, ya hicieron la gran inversión de su vida. Comentan con orgullo sobre su gran adquisición; al fin poseen un ''activo'' que les da un fuerte respaldo financiero y que además, como la casa ha subido de valor luego de la compra, han ''ganado'' un montón de dólares por lo cual han podido lograr, con gran esfuerzo y sólo por que ellos son personas muy especiales (Dawn Syndrome?), una segunda hipoteca con cuyo préstamo han consolidado todas sus tarjetas de crédito haciendo ''el gran negocio de su vida''. Las tarjetas les quedaron limpias y listas para endeudarlos de nuevo en la primera ''venta de ofertas'' donde acudirán ''para ahorrar plata''.
Como dijo el famoso analista británico, Jack ''El Destripador'': ''Vayamos por partes...''
Lamento informar que una inversión es un bien o propiedad que te genera ingresos netos; pueden ser acciones, bonos, comodities, certificados de depósito o propiedades realengas en alquiler (propias sin hipotecar) o lo que sea que genere rentas netas. Tu casita hipotecada no te genera más que gastos y dolores de cabeza y tendrás que trabajar treina años para pagarlos: cuota del crédito hipotecario, impuestos a la propiedad o patrimonio, impuestos municipales, seguros, luz, agua, guardianía, jardinería, etc.
Yo, de economía sé tanto como Alan García, su asesor Carbonetto y sus ministros fusibles (Saberbein, Bazán, Alva, etc) pero entiendo que ingresos son los billetes que entran a mi billetera y a mis cuentas y gastos o esgresos son los que salen de ellas. Si de parte de mi casita no está entrando nada y más bien está saliendo todo, entonces... qué inversión para bizarra (coxuda). No os parece?
La sonrisa candelejona de oreja a oreja con la que comentabas que ''has ganado'' cincuenta mil dólares por que tu propiedad ''se revalorizó'', pasará a ser una mueca de payaso triste cuando te enteres que sólo se gana en una inversión cuando se ''realiza'' o sea en el momento en que se vende o se hace líquida (se convierte en dinero). Y si tu propiedad subió y la vendes para hacer efectiva tu ganancia, pues fíjate lenteja que las otras propiedades también deben haber subido y para seguir en tu línea tendrás que aplicar tu ganancia para comprar una similar, lo cual te puede salir mucho más caro por los gastos de la transacción y tu ''ganancia'' se convertirá en cochina pérdida.
Claro que también puedes mudarte a una casa más chica y así te quedará un remanente en efectivo que te volverá a dibujar la misma sonrisa cacasena al creer que ahora sí ganaste. Me apena informarte que tampoco has ganado nada, sólo has cambiado espacio y comodidad por un poco de dinero y eso mi estimado no es ganancia, es simple trueque.
Ahora bien, podrías irte a terrenos más remotos y menos elegantes y comprar una casa de igual tamaño pero más barata, con lo cual habrás vuelto a hacer un trueque, esta vez comodidad, esclusividad y tranquilidad por un poco de dólares que te servirán para pagar la gasolina que gastarás en exceso pues lo más seguro es que tu trabajo y los lugares decentes de estudio y esparcimiento, te queden ahora por el cooler del mundo. Además perderás horas de trabajo manejando desde tu nueva locación y ni reclamarle al estado... A llorar al río.
Dirás que la casa será tuya la cabo de treinta años y podrás venderla y hacer con tu plata lo que te de la gana... claro, pero estarás tan viejo que quizás ya ni te acuerdes para qué miércoles querías tener plata y además habrás pagado al banco mucho más del doble de lo que te costó la propiedad (para los bancos sí que es una inversión), que después de treinta años ya estará tan vieja y deteriorada que con suerte valdrá sólo como terreno... Me dirás que quizá su ubicación se vuelva estratégica y te den un cerro de plata por el terreno ... pero, sinceramente, ¿a cuántos suertudos hijos de su madre les pasa eso?
Pero como tú eres Alberto (advertido, vivo), entonces comprarás la casa mediante un crédito para alquilarla y que otro que te la pague. Entonces trata de encontrar a uno más idiota que tú, para que te pague por alquiler un monto mayor a la cuota de la hipoteca, más la provisión para los gastos e impuestos en que incurrirás, las reparaciones (nadie cuida la casa como el dueño) el lucro cesante por los periodos no alquilados (son trienta años, aún cuando no cobras tienes que pagar la hipoteca) y todos los reclamos y hasta juicios en que te verás envuelto como landlord o arrendador (y, si lo encuentras, encima te vas al infierno por abusivo). Una gran amiga de New Jersey, luego de sufrir un shock nervioso por el estrés de pelear con tanto inquilino sinvergüenza, decidió vender los cuatro departamentos que había adquirido por este medio. Lo hizo muy bien, pero su botton line no logró ni el azul ralo. O sea que la pobre se avinagró el hígado, sufriendo durante años, prácticamente gratis.
La del estribo: Olvídate de ese treinta por ciento que ahorras como escudo fiscal (deducciones impositivas tributarias) ya que tendrás que pagar ese otro setenta por ciento que no tendrías que pagar si no hubieras incurrido en el crédito... Como la gran mujer que te ayuda a solucionar los problemas que no hubieras tenido de no haberte casado con ella.
La mayoría de web-ertos, incluyendo a profesionales de las finanzas y advenedizos como yo, se matan estudiando años para conseguir un buen trabajo que les permita hipotecarse de por vida con el fin de mantener un alto estatus escenográfico y, bailando la misma coreografía, ingresan a lo que el hawaiano Robert T. Kiyosaki (educador de millonarios y millonario inversor) llama The Rat Race o la ''Carrera de la Rata''. En su famoso libro Rich Dad, Poor Dad (Padre Rico, Padre Pobre), Kiyosaki explica cómo hasta la gente que gana mucho dinero termina quebrada porque toda su vida compraron ''activos'' e ''inversiones'' que les absorvían todos los ingresos, mientras que los millonarios se la pasan adquiriendo bienes que les generan rentas y sólo cuando dichas rentas cubren en exceso y con seguridad los costos de la casa o del servicio de la hipoteca, recién se animan a comprarla, dejando ''que se pague sola''.
Lo que más me molesta de Kiyosaki es que no lo conocí hace veinte años, cuando entré al Rat Race y recién lo hice ahora, que logré salir... pero quebrado.
Por último, no hay que ser ingenuos (Alan dixit), las propiedades no pueden subir de precio per omnia secula seculorum. En periodos largos, normalmente los terrenos se revalúan y las construcciones se deprecian. La revaluación se puede volver especulativa y terminar en una montruosa sobrevaluación. Sinó pregúntenle a nuestros amigos japoneses qué les pasó el dos de Julio del noventaisiete... o más cerca, lo que les pasó a los argentinos en el 2001...
Recordemos escenas como ésta:
_ Chéee...¿Le vendiste al japonesito ese, el departamentucho infame por el cual vos querías tres millones de dólares?
_ Por supuesto, qué creés, me pagó con dos taxis Toyota usados de millón y medio cada uno...
G. Trump
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1 comentarios:
Bastaron 24 meses entre nuestras conversaciones respecto a los inversionistar hipotecarios y el surgimiento de la cruda realidad e infidelidad de los inmuebles como inversion...aparte de cronista profeta???
J.C.
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