CRÓNICAS ILEGALES 6: Leyes Bizarras para advenedizos.
CRÓNICAS ILEGALES 6: Leyes Bizarras para advenedizos.
by Gino Winter
En el sub-mundo bizarro de los latinuchos, dentro del mundo de los latinos que se asentaron por estas tierras, se piensa que con haber conseguido la residencia y un trabajo cualquiera, casa y auto (lo normal para cualquier ciudadano de por aquí) ya le ganaron al mundo... y muchos andan por la calle respingados como si hubieran ganado un premio Nóbel; miran por sobre el hombro a su compatriota ilegal sin fijarse siquiera en que aquel tiene un currículum mucho más interesante que el suyo -si es que ellos algún día lo tuvieron- e intentan convencer prepotentemente al docto recién llegado que aquí le aplicaran el "borrón y cuenta nueva" y que todo su bagaje gerencial y acervo cultural no le servirá de nada y debe empezar por fregar pisos o lavar platos dejando de lado su doctorado o su experiencia gerencial, lo cual pareciera suceder a menudo, según me cuentan...
En este mundo bizarro, se aplica a los ilegales relacionados algunas leyes no escritas pero muy practicadas y trasmitidas a sotto voce:
1ra. La ley del Pescado: cuando recién llegas eres muy bien recibido por todos, pero a los tres días ya empiezas a oler mal: más te vale independizarte rápido si no quieres que te regalen una PC. Para quienes han sonreído entusiasmados pensando en que tendrán una personal computer IBM, Apple, Sony o Commodore, tendré que ser más directo y decirles que la PC es la Patada en el Culo que les va a propinar su amigo o pariente HP (tampoco es Hewlett Packard, webas)...
2da. La ley de la Iniciación: si tu anfitrión, garante o guía empezó a hacer la América como "pionono" (peón), blue collar (obrero) o chumacha (maruja, sirvienta), no puedes pretender empezar de cuello blanco (oficinista) y mucho menos de jefe; eso ofendería tremendamente los sentimientos más íntimos de tu querido anfitrión, quien espera que lo menos que puedes hacer es tener la cortesía de joderte la vida trabajando como esclavo egipcio ladrillero en la época de Ramsés II, tal como él lo hizo cuando llegó, perdido, lego, asustado y sin saber siquiera entonar el "ají verde y yuyo" en los cumpleaños...
3ra. La Ley del Salarium Minimun: sólo hay algo que le jode más -al latinucho anfitrión- que el hecho de que su protegido empiece ganando más de lo que ganaba él mismo cuando empezó: que empiece ganando más de lo que él gana HOY... realmente le retuerce los intestinos hasta sacarle várices al apéndice... como si le dieran a beber cicuta o cualquier tiocianato (sulfocianuro) mientras lo están electrocutando mojado y arrancándole las uñas con un desarmador oxidado.
Si has tenido la falta de delicadeza de empezar ganando más que tu mentor, olvidate para siempre de tu amigo, ya lo perdiste y te ganaste un némesis peor que el Dr. Moriarty, quien mató a Sherlock Holmes en las Reichenbachfälle, Suiza, antes de que Sir Arthur Connan Doyle lo resucite por el chuculún de Libras Esterlinas que le propinó The Strand Magazine...
4ta La ley de la No-legalización: No se te vaya a ocurrir cometer la torpeza de llegar acá con tus papeles legales de residencia bajo el brazo, 'tá tu loco chico!!!, eso sólo logrará que tu imagen se reproduzca como conejo radiactivo, en los muñecos de Vudú o en las alfombras florales de la Macumba; conocerás en pesadillas a Yemanyá, Achúm, Agué, Dambala y Changó; bailarás pegadito con algunos súcubos e íncubos calatos, bajo los aplausos de Santa Bárbara bendita, que es lo único que podrá hacer la pobre frente a tanto demonio. Vas a despertar tan asustado que Freddy Kruger te va a parecer un querubín; quedarás como un zombie errando por el mundo así te pasen el huevo por la frente (yo sólo llegue al ombligo y abandoné porque el dolor era insoportable)...
5ta La ley del Silencio Progresivo: Mientras más te vean progresar menos te van a hablar, a no ser que llegues a una posición en la cual puedas beneficiar directamente al auto silenciado. Es que la gente mediocre quiere que estés tan jodido o más que ellos, por eso de "mal de muchos consuelo de tontos". Cuando dejas de sufrir es como si perdieras tu membresía y te empiezan a dar tratamiento de ex-socio. Esto llega a tal extremo, que a un trabajador chicano le dejaron de hablar catorce días y medio porque la empresa le dio una escoba nueva; no les importo que fuera sintética ni que estuviera de oferta por que estaba sin palo, los muy desgraciados...
6ta La ley de la Mirada Sobajona: Si llegas aquí y algún latinucho te mira por sobre el hombro, recuerda que quizás así lo mira a él un simple obrero norteamericano, que a su ves es mirado así por el empleado común gringo, a quien lo sobajan los Yuppies, que a su vez son rebajados por los gerentes corporativos a quienes miran por sobre el hombro los directores, quienes se tiran a los pies de los amos de las corporaciones, quienes también son mirados con desdén por los Rockefeller y los Trump, que son mirados igual por Bill Gates y los Kennedy y todos desfilan -por cochinos plebeyos- bajo la mirada sobajona de Elizabeth of England, quien a su vez es mirada igual por las bellisimas Caroline y Charlotte de Mónaco, por vieja, fea y antipática...cuando no se da cuenta, claro, porque la real veterana es todavía muy poderosa, casi tanto como Montesinos...
El extraordinario Betito Einstein solía decir que "Dios no juega a los dados”, que nada está hecho al azar pues todo sigue una ley divina; Don Albert se murió sin llegar a descubrirla...
Aquí en Nueva Jersey, bajo un rascachento arco iris y en pleno diluvio, me pregunto:...Y entonces... ¿a qué jugó Papá? -pues sigo pensando que este bizarro sub-mundo no pudo ser planeado de antemano, no hay derecho, joven- y me lo sigo preguntando mientras observo en el horizonte la silueta recortada de ese gran monumento al egoísmo que es la excitante ciudad de Nueva York.
G.Latinus
Copy rights "The Observer" NJ USA
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En el sub-mundo bizarro de los latinuchos, dentro del mundo de los latinos que se asentaron por estas tierras, se piensa que con haber conseguido la residencia y un trabajo cualquiera, casa y auto (lo normal para cualquier ciudadano de por aquí) ya le ganaron al mundo... y muchos andan por la calle respingados como si hubieran ganado un premio Nóbel; miran por sobre el hombro a su compatriota ilegal sin fijarse siquiera en que aquel tiene un currículum mucho más interesante que el suyo -si es que ellos algún día lo tuvieron- e intentan convencer prepotentemente al docto recién llegado que aquí le aplicaran el "borrón y cuenta nueva" y que todo su bagaje gerencial y acervo cultural no le servirá de nada y debe empezar por fregar pisos o lavar platos dejando de lado su doctorado o su experiencia gerencial, lo cual pareciera suceder a menudo, según me cuentan...
En este mundo bizarro, se aplica a los ilegales relacionados algunas leyes no escritas pero muy practicadas y trasmitidas a sotto voce:
1ra. La ley del Pescado: cuando recién llegas eres muy bien recibido por todos, pero a los tres días ya empiezas a oler mal: más te vale independizarte rápido si no quieres que te regalen una PC. Para quienes han sonreído entusiasmados pensando en que tendrán una personal computer IBM, Apple, Sony o Commodore, tendré que ser más directo y decirles que la PC es la Patada en el Culo que les va a propinar su amigo o pariente HP (tampoco es Hewlett Packard, webas)...
2da. La ley de la Iniciación: si tu anfitrión, garante o guía empezó a hacer la América como "pionono" (peón), blue collar (obrero) o chumacha (maruja, sirvienta), no puedes pretender empezar de cuello blanco (oficinista) y mucho menos de jefe; eso ofendería tremendamente los sentimientos más íntimos de tu querido anfitrión, quien espera que lo menos que puedes hacer es tener la cortesía de joderte la vida trabajando como esclavo egipcio ladrillero en la época de Ramsés II, tal como él lo hizo cuando llegó, perdido, lego, asustado y sin saber siquiera entonar el "ají verde y yuyo" en los cumpleaños...
3ra. La Ley del Salarium Minimun: sólo hay algo que le jode más -al latinucho anfitrión- que el hecho de que su protegido empiece ganando más de lo que ganaba él mismo cuando empezó: que empiece ganando más de lo que él gana HOY... realmente le retuerce los intestinos hasta sacarle várices al apéndice... como si le dieran a beber cicuta o cualquier tiocianato (sulfocianuro) mientras lo están electrocutando mojado y arrancándole las uñas con un desarmador oxidado.
Si has tenido la falta de delicadeza de empezar ganando más que tu mentor, olvidate para siempre de tu amigo, ya lo perdiste y te ganaste un némesis peor que el Dr. Moriarty, quien mató a Sherlock Holmes en las Reichenbachfälle, Suiza, antes de que Sir Arthur Connan Doyle lo resucite por el chuculún de Libras Esterlinas que le propinó The Strand Magazine...
4ta La ley de la No-legalización: No se te vaya a ocurrir cometer la torpeza de llegar acá con tus papeles legales de residencia bajo el brazo, 'tá tu loco chico!!!, eso sólo logrará que tu imagen se reproduzca como conejo radiactivo, en los muñecos de Vudú o en las alfombras florales de la Macumba; conocerás en pesadillas a Yemanyá, Achúm, Agué, Dambala y Changó; bailarás pegadito con algunos súcubos e íncubos calatos, bajo los aplausos de Santa Bárbara bendita, que es lo único que podrá hacer la pobre frente a tanto demonio. Vas a despertar tan asustado que Freddy Kruger te va a parecer un querubín; quedarás como un zombie errando por el mundo así te pasen el huevo por la frente (yo sólo llegue al ombligo y abandoné porque el dolor era insoportable)...
5ta La ley del Silencio Progresivo: Mientras más te vean progresar menos te van a hablar, a no ser que llegues a una posición en la cual puedas beneficiar directamente al auto silenciado. Es que la gente mediocre quiere que estés tan jodido o más que ellos, por eso de "mal de muchos consuelo de tontos". Cuando dejas de sufrir es como si perdieras tu membresía y te empiezan a dar tratamiento de ex-socio. Esto llega a tal extremo, que a un trabajador chicano le dejaron de hablar catorce días y medio porque la empresa le dio una escoba nueva; no les importo que fuera sintética ni que estuviera de oferta por que estaba sin palo, los muy desgraciados...
6ta La ley de la Mirada Sobajona: Si llegas aquí y algún latinucho te mira por sobre el hombro, recuerda que quizás así lo mira a él un simple obrero norteamericano, que a su ves es mirado así por el empleado común gringo, a quien lo sobajan los Yuppies, que a su vez son rebajados por los gerentes corporativos a quienes miran por sobre el hombro los directores, quienes se tiran a los pies de los amos de las corporaciones, quienes también son mirados con desdén por los Rockefeller y los Trump, que son mirados igual por Bill Gates y los Kennedy y todos desfilan -por cochinos plebeyos- bajo la mirada sobajona de Elizabeth of England, quien a su vez es mirada igual por las bellisimas Caroline y Charlotte de Mónaco, por vieja, fea y antipática...cuando no se da cuenta, claro, porque la real veterana es todavía muy poderosa, casi tanto como Montesinos...
El extraordinario Betito Einstein solía decir que "Dios no juega a los dados”, que nada está hecho al azar pues todo sigue una ley divina; Don Albert se murió sin llegar a descubrirla...
Aquí en Nueva Jersey, bajo un rascachento arco iris y en pleno diluvio, me pregunto:...Y entonces... ¿a qué jugó Papá? -pues sigo pensando que este bizarro sub-mundo no pudo ser planeado de antemano, no hay derecho, joven- y me lo sigo preguntando mientras observo en el horizonte la silueta recortada de ese gran monumento al egoísmo que es la excitante ciudad de Nueva York.
G.Latinus
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